sábado, 11 de julio de 2015

Supongo...

Supongo que yo escojí el fácil, en el que el dolor solo aparecía en las pesadillas o...en el último suspiro.
Supongo que la carta no fue lo suficientemente larga para toda una vida.
Supongo que me equivoqué de nuevo.
...
El bote hace eco en el cuarto y se supone, que las pastillas tendrían que haber caído con él.
Los pedazos de metal afilado salpican la superficie de la bañera con ese carmesí intenso.
El alcohol no parece tan fuerte en este trago.
...
Supongo que preferí abandonar la partida.
...
Pero la depresión no llega en ese instante, no, vuelve a parecer cuando tu tendrías que estar desaparecida y en tan solo un segundo fracasas.
Te hundes en el mismo pozo salvo que ahora te ves a ti misma, como si fuera un espejo, cayendo.
Las vendas nunca fueron suficiente y tratas de levantarte pero caes al suelo, que ironía...
Llegan y te mirar, y tratan de sujetarte pero tu te apartas, no quieres que te toquen.
Y gritas o lloras, ni si quiera lo sabes.
No puedes mirar esos ojos en los que solo se refleja la pena, la lástima, la decepción...
No tendrías que estar aquí pero llegaron a tiempo.
Te salvaron y no querías ser salvada.
...
Fracasé y ya no queda valor...ni para irme de aquí.

Blue. @ElDiarioDeBlue

Monstruos que sangran.

Siento que todo se perdió, que la sombra ganó al ser y lo transformó en un cazador de almas.
Siento que no debería sentir y a la vez, no siento.
Nos convertimos en lo que siempre fuimos, aunque "cambiemos" o nos impongan reglas. Monstruos fuimos, monstruos somos y monstruos seremos hasta que de nuestros labios se escape el último suspiro.
Alimentamos a las pesadillas que duermen bajo nuestra cama y a veces, se esconden en los armarios secuestrando a nuestras esperanzas.
Monstruos que llorar porque sienten, por lo perdido, porque no siempre fuimos así...el mundo nos absorbió haciéndonos sus esclavos.
Monstruos que aman, monstruos que sangran.

Blue. @ElDiarioDeBlue 


Hijos de Luna

Podría haber dicho aquello que necesitaba decir o eso que ellos querían escuchar, ser egoísta o dejar que pudieran dormir por las noches. Supongo que elegí la segunda opción.

Mi madre era el timón de este barco que ahora va a la deriva.

Recuerdo que siempre regañaba a Luke por cambiar tanto de novia aunque al final terminaba sentándose con él en el sofá y mientras le acariciaba el pelo le decía: "Algún día dejarás de dar tumbos y encontrarás a la chica. ¿Sabes? Esa con la que querrás pasar todos los años de tu vida." Luke tan solo rodaba los ojos pero supongo que mamá no estaba tan equivocada, no cuando él ahora está allí sentado abrazando a esa chica con la que lleva más de tres meses...y creo que no va a querer soltarla por mucho tiempo.

También está Amanda, su pequeña y dulce Amanda. La mandaba a dormir temprano todas las noches aludiendo a que al día siguiente tenía que ir al colegio pero yo sabía que eso no era cierto, lo que ella quería era poder despertarla cada mañana y charlar, podían pasar horas hablando y no percatarse que el minutero seguía corriendo.

Y luego estaba yo...y su forma de tratar de que amara la vida. Ella me llamaba la llama que siempre está encendida, la vela que nunca se apaga pero queda consumida...esta noche más que nunca me siento agotada y creo que las lágrimas extinguieron el fuego de mi pecho que mamá tanto amaba...

Blue. @ElDiarioDeBlue


viernes, 3 de julio de 2015

Red Dress 2ª- Back To Me


---O---
''Hey, ¿no es muy grande la chaqueta que llevas Olivia?''
La joven se dio la vuelta con rapidez al escuchar su nombre y mientras se aferraba a la prenda gigantesca, respondió un simple "Sí, lo es."
Transcurrieron alrededor de tres meses desde su encuentro con el dueño de esa chaqueta. Había escapado como una cobarde en el momento que tuvo oportunidad, llevándose consigo, sin querer, la chaqueta del hombre.
En realidad, no tenía intención de devolverla, es más, cada vez que se sentía sola o abrumada por la tristeza se la ponía y recordaba las palabras de aquel desconocido tan curioso que la había desarmado por completo.
¿Quién era? No lo sabía pero la imagen de sus ojos escrutando su alma la desvelaban más de una noche.
Mentiría si no dijera que se había paseado por la entrada del gran edificio donde tuvo lugar el inesperado encuentro, mentiría.
Anhelaba y a la vez tenía pavor de volverse a encontrar con esa sonrisa amable. Sabía que muy en el fondo ese hombre la conocía, incluso, mejor que ella misma. Con tan solo unas miradas y palabras intercambiadas...
Tras salir del apartamento que compartía con su mejor amiga Mia, se puso rumbo a el despacho de su padre.
La joven de nombre Olivia, tenía una belleza...común y a la vez peculiar. Ojos color avellana, piel pálida con algunos lunares (seis le había contando su hermoso desconocido), cabello largo y oscuro, labios rosados y pequeños. Todo bastante típico para una chica europea, sin embargo lo exótico, lo que ese joven extraño había podido percibir, eran todas las emociones que transmitía con solo sonreír o pestañear.
Esa era su verdadera belleza, de la que pocos podían disfrutar.
Una vez llegó al edificio donde estaba el buffet de abogados al que pertenecía su padre, entró. Saludando brevemente a algunos empleados se dirigió a el ascensor y una vez dentro marcó el 9.
Lo que ella no se podía imaginar era la sorpresa que la esperaba arriba.
Al llegar a la planta espero hasta que la secretaria de su padre le permitiera entrar. Cuando abrió esa puerta la tensión era palpable en el ambiente, había un hombre de espaldas a ella mirando por el gran ventanal, tenía las manos metidas en los bolsillos y movía con impaciencia el pie derecho. Por otra parte, su padre estaba sentado en el escritorio de pies cruzados mirando hacia el sujeto.
''¿Pápa?''Dijo ella con sumo cuidado. Casi inmediatamente el hombre que estaba mirando por la ventana se dio la vuelta y quedó tan petrificado como ella.
''Tú.'' Olivia creyó desfallecer en ese mismo instante y como si su alma se la estuviera llevando el diablo, salió corriendo tratando de escapar de algo que todavía no entendía. Mientras en el despacho, el joven de nombre Owen, no pudo hacer más que correr detrás de la chica del vestido rojo, de nuevo. ''¡Espera!''
Una vez en la calle miró a ambos lados y al no ver ningún taxi, continuó corriendo hasta el parque más próximo seguida muy de cerca por Owen.
Quizás fue un traspié, el destino o pura casualidad pero lo importante es que ocurrió, ella tropezó, ella esperaba dolor sin embargo, todo lo que recibió fueron unos cálidos brazos rodeando su menudo cuerpo.
Al abrir los ojos, ahí estaba, justo como lo recordaba con esa sonrisa amable y su traje...
''¿Esa es mi chaqueta?'' Murmuró sin despegar los ojos de ella. Olivia se sonrojó de tal manera que sus mejillas no tenían nada que envidiar al vestido que llevaba puesto. En un tenue susurro respondió ''Sí...''
Él la invitó a sentarse maravillado por su hermosura y ella se volvió a rehusar justo como la primera vez. Sabiendo que al final de todo diría que sí. Hablaron por horas aunque para ellos el tiempo corría demasiado rápido, dejaron de ser él o ella para llamarse por sus nombres, una y otra vez, deleitándose con cada sílaba. Casi desgastando a las sonrisas. Ya no eran unos desconocidos sin nombres...no, ya no.
''Desde el primer momento en el que te vi quise hacer algo.'' Habló Owen, mirándola con tanta intensidad que hizo que Olivia bajara la mirada.
''¿Qué?''
Un segundo después él le levantó delicadamente la barbilla haciendo que ella volviera a mirarlo y sin esperar más, la besó. La chaqueta que estaba entre ambos cayó al suelo sin esperar ser recogida, solo como un símbolo más. Un símbolo que hablaba sobre esperas y sorpresas, un símbolo que fue fabricado para que ambos se volvieran a encontrar.
Al separarse, sonrieron y con la mano que tenía en la mejilla de ella empezó a entrelazar los lunares de su rostro, formando constelaciones imaginarias. 
''Seis...un vestido rojo y esa mirada que me llama. Eres un misterio que quiero desvelar Olivia.''
''No creo que te sea difícil, siempre fui transparente para las miradas curiosas Owen.''
Y sin más, volvieron a unir sus labios.
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Segunda y última parte de Red Dress, espero que os guste. :)
¡Votad y comentad!
Blue. @El DiarioDeBlue

lunes, 29 de junio de 2015

Piel vestida de vergüenza

Aquí, donde la tierra y el mar se unieron por primera vez, me hallo. Callada está mi alma, escuchando las palabras tentadoras del océano con un silencio que grita por un poco de atención.

Mis ojos se pierden en ese lienzo blanco que se va dibujando con suaves pinceladas azuladas, pintando un cuadro de nombre infinito, firmado con severas palabras alagando al fin.
Me inspira y a la vez, me aterra. Me alejo aunque deseo estar cerca. Es El Secreto que me desgarra el alma y me tortura, me encadena con frialdad y me observa con dulzura...y por más que intenta que mis palabras muestren un pequeño atisbo de afirmación, mi mundo es una gran negación.

El agua me llama, susurrando, como las sirena arrastrando a los ingenuos marineros a su último viaje. Busca ahogarme en su lado oscuro donde nunca se encuentra en paz y en un intento de calmar su rabia, la descarga en los acantilados a los que los suicidas llaman liberación.

Pero en mi mente, yo soy arrastrada por esa suave tempestad, con un sosiego aterrador, como el estado intermedio entre el sueño y la lucidez.

Y al igual que las vírgenes en su primer contacto con lo carnal, mi desnudez desea esconderse, quizás por miedo o vergüenza.
Ansia correr y alejarse, y mirar desde la lejanía como el océano sacia sus placeres con sus más allegados camaradas entre risas y tentadoras caricias.
Sin pudor, mostrándole con suma satisfacción lo que se niega a aceptar.

Y mi piel...odiándose a si misma, aparta la mirada.

Blue. @ElDiarioDeBlue

domingo, 21 de junio de 2015

¿Qué somos?

''Cruel realidad,
irrelevante,
insufrible.
Como amor que muere de madrugada,
en silencio.
¿Qué somos? Preguntas.
Y yo...yo no puedo responderte.
Somos seres que se aman
a veces, y otras tantas
se odian a muerte.
¿Somos viento?
¿O el ocaso...?
¿Esa última luz
que se pierde entre la noche?
¿Qué somos? Preguntas.
Y yo...
Yo sigo sin saber que responderte.''

Blue. @ElDiarioDeBlue


miércoles, 17 de junio de 2015

Trato de no pensar

''Trato de no pensar. 

En ti,

en mí,

en lo que nunca fuimos.

En tu curva peligrosa, 

en mis labios pecadores.''

Blue. @ElDiarioDeBlue


domingo, 31 de mayo de 2015

Una noche frente a mi ventana

Sonaba de fondo su canción favorita con esa melodía de piano que tanto le hacía delirar pero esa noche ella no quería bailar...esa noche su canción fue el pañuelo que trataba de secar todas las lágrimas que el mundo ponía en sus ojos.
Buscaba una salida en el pequeño apartamento que habitaba como si hubieran dejado de existir las puertas o la llave estuviera escondida entre la arena de sus desgastadas botas.
Quizás las ventanas parecían más atractivas con sus cristales transparentes y sus gotas pasajeras, reflejando el silencio de la noche, quizás solo necesitaba dormir y no pensar, quizás eso hubiera sido una buena idea...quizás.
Se perdió en su mente por horas pero el reloj jamás sonó dando las doce, no había Cenicienta de regreso a casa porque nunca hubo baile al que asistir.
No tenía a quien culpar ni a quien abrazar, su llanto nunca tuvo consuelo y ella lo necesitaba tan febrilmente, maldita sea.
Y cuando se pudo levantar rompió el cristal con su cuerpo y por fin, se sintió libre, y voló, entre el cementerio estrellado y la verdad, no le importó.

Un día como otro cualquiera al despertar, buscó vendas para unir los cristales de la ventana que la hizo soñar.
De nuevo.

Blue. @ElDiaroDeBlue