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viernes, 3 de julio de 2015

Red Dress 2ª- Back To Me


---O---
''Hey, ¿no es muy grande la chaqueta que llevas Olivia?''
La joven se dio la vuelta con rapidez al escuchar su nombre y mientras se aferraba a la prenda gigantesca, respondió un simple "Sí, lo es."
Transcurrieron alrededor de tres meses desde su encuentro con el dueño de esa chaqueta. Había escapado como una cobarde en el momento que tuvo oportunidad, llevándose consigo, sin querer, la chaqueta del hombre.
En realidad, no tenía intención de devolverla, es más, cada vez que se sentía sola o abrumada por la tristeza se la ponía y recordaba las palabras de aquel desconocido tan curioso que la había desarmado por completo.
¿Quién era? No lo sabía pero la imagen de sus ojos escrutando su alma la desvelaban más de una noche.
Mentiría si no dijera que se había paseado por la entrada del gran edificio donde tuvo lugar el inesperado encuentro, mentiría.
Anhelaba y a la vez tenía pavor de volverse a encontrar con esa sonrisa amable. Sabía que muy en el fondo ese hombre la conocía, incluso, mejor que ella misma. Con tan solo unas miradas y palabras intercambiadas...
Tras salir del apartamento que compartía con su mejor amiga Mia, se puso rumbo a el despacho de su padre.
La joven de nombre Olivia, tenía una belleza...común y a la vez peculiar. Ojos color avellana, piel pálida con algunos lunares (seis le había contando su hermoso desconocido), cabello largo y oscuro, labios rosados y pequeños. Todo bastante típico para una chica europea, sin embargo lo exótico, lo que ese joven extraño había podido percibir, eran todas las emociones que transmitía con solo sonreír o pestañear.
Esa era su verdadera belleza, de la que pocos podían disfrutar.
Una vez llegó al edificio donde estaba el buffet de abogados al que pertenecía su padre, entró. Saludando brevemente a algunos empleados se dirigió a el ascensor y una vez dentro marcó el 9.
Lo que ella no se podía imaginar era la sorpresa que la esperaba arriba.
Al llegar a la planta espero hasta que la secretaria de su padre le permitiera entrar. Cuando abrió esa puerta la tensión era palpable en el ambiente, había un hombre de espaldas a ella mirando por el gran ventanal, tenía las manos metidas en los bolsillos y movía con impaciencia el pie derecho. Por otra parte, su padre estaba sentado en el escritorio de pies cruzados mirando hacia el sujeto.
''¿Pápa?''Dijo ella con sumo cuidado. Casi inmediatamente el hombre que estaba mirando por la ventana se dio la vuelta y quedó tan petrificado como ella.
''Tú.'' Olivia creyó desfallecer en ese mismo instante y como si su alma se la estuviera llevando el diablo, salió corriendo tratando de escapar de algo que todavía no entendía. Mientras en el despacho, el joven de nombre Owen, no pudo hacer más que correr detrás de la chica del vestido rojo, de nuevo. ''¡Espera!''
Una vez en la calle miró a ambos lados y al no ver ningún taxi, continuó corriendo hasta el parque más próximo seguida muy de cerca por Owen.
Quizás fue un traspié, el destino o pura casualidad pero lo importante es que ocurrió, ella tropezó, ella esperaba dolor sin embargo, todo lo que recibió fueron unos cálidos brazos rodeando su menudo cuerpo.
Al abrir los ojos, ahí estaba, justo como lo recordaba con esa sonrisa amable y su traje...
''¿Esa es mi chaqueta?'' Murmuró sin despegar los ojos de ella. Olivia se sonrojó de tal manera que sus mejillas no tenían nada que envidiar al vestido que llevaba puesto. En un tenue susurro respondió ''Sí...''
Él la invitó a sentarse maravillado por su hermosura y ella se volvió a rehusar justo como la primera vez. Sabiendo que al final de todo diría que sí. Hablaron por horas aunque para ellos el tiempo corría demasiado rápido, dejaron de ser él o ella para llamarse por sus nombres, una y otra vez, deleitándose con cada sílaba. Casi desgastando a las sonrisas. Ya no eran unos desconocidos sin nombres...no, ya no.
''Desde el primer momento en el que te vi quise hacer algo.'' Habló Owen, mirándola con tanta intensidad que hizo que Olivia bajara la mirada.
''¿Qué?''
Un segundo después él le levantó delicadamente la barbilla haciendo que ella volviera a mirarlo y sin esperar más, la besó. La chaqueta que estaba entre ambos cayó al suelo sin esperar ser recogida, solo como un símbolo más. Un símbolo que hablaba sobre esperas y sorpresas, un símbolo que fue fabricado para que ambos se volvieran a encontrar.
Al separarse, sonrieron y con la mano que tenía en la mejilla de ella empezó a entrelazar los lunares de su rostro, formando constelaciones imaginarias. 
''Seis...un vestido rojo y esa mirada que me llama. Eres un misterio que quiero desvelar Olivia.''
''No creo que te sea difícil, siempre fui transparente para las miradas curiosas Owen.''
Y sin más, volvieron a unir sus labios.
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Segunda y última parte de Red Dress, espero que os guste. :)
¡Votad y comentad!
Blue. @El DiarioDeBlue

sábado, 2 de mayo de 2015

Red Dress



Ella llevaba un vestido rojo, y mezclado con su cuerpo era fuego. Una desconocida encantadoramente callada, paseaba su mirada entre los rostros de la gente buscando, quizás, unos ojos que pudieran acallar el miedo de los suyos.
Parecía segura cuando sostenía esa copa de vino, parecía sensata cuando se rehusó a bailar, parecía tan frágil cuando se abrazó a sí misma en busca de calor, sin embargo no se desprendía de la barandilla del balcón. Muy en el fondo conocía a esa mirada perdida.
Me acerque a ella y le tendí mi chaqueta, ella amablemente la rechazó y volvió la vista al infinito estrellado sobre nuestras cabezas. Ella pensó que yo me marcharía, que la dejaría congelando su tiempo y huesos. Ella no me conocía.
Con cuidado coloqué la chaqueta sobre sus hombros, recibí una mirada de asombro por su parte, esta vez no hubo negación si no que se aferró a la prenda con fuerza como si la tela fuera su único consuelo.
De sus labios salieron unas palabras ''¿Por qué?''. Su voz era tan suave y serena como prometía ser y pensé ''¿Por qué?'' Ni siquiera yo lo sabía. Tarde el tiempo necesario como para que posara sus iris oscuros en mí, me permití apreciar cada pequeño detalle de su blanca piel, conté cada lunar haciendo en total seis y después hablé ''Eres la desconocida del vestido rojo con seis lunares en su rostro y que trata de buscar otra mirada para ahuyentar a sus demonios. Eres el fuego que esta noche se está extinguiendo bajo las estrellas, solo, no quería que ese fuego se apagara.''. Cuando dí todo por perdido, ella bajo la mirada y sonrió ''Siempre fui transparente para los ojos curiosos.'' ¿Curiosos? Si, quizás fui un curioso buscando saber más de la chica.
Al dar las doce el vestido rojo desapareció y con él, ella. Fue algo así como un pacto con Cenicienta pero esta vez sin zapato que devolver.
Espero que al menos conserve la chaqueta que le dio calor esa invernal noche, quizás ese fue nuestro zapato de cristal.
Jamás volví a saber de la chica del vestido rojo con mirada oscura...pero algo en mi me decía que nos volveríamos a reencontrar.

Yo seguía siendo un curioso y ella seguía sosteniendo mi chaqueta.


-O-

Espero que os hay a gustado esta pequeña narración. Votad y comentad. ¡Gracias!

Blue. @ElDiarioDeBlue