El humor de tus venas rojas, aquel teclado que dejó de sonar algunos años atrás. Aprendí a vivir cuidando a pájaros en mi cabeza que me guiaban a saltar para sobrevivir decían, pero yo solo veía un montón de calaveras sobre un lienzo negro. El destino nunca quiere ser encontrado, se esconde entre los pliegues de tu falda y yo sólo quería tocar la melodía de tu sangre con caricias dejando a un lado el metal corrosivo.
Permíteme besar la vida madre, permite que salga el sol...tira esas viejas cortinas que lo atrapan. Solíamos ser felices, solíamos mirar las estrellas por placer no para buscar recuerdos de los que ya no están, y ahora me quedo por horas pulsando en el vacío la culpa...ese adiós que mis labios guardaron recelosos.
Blue, @ElDiarioDeBlue // @BlueHolland
Queríamos tocar las nubes sin comprender que nuestros pies estaban anclados al suelo...
lunes, 25 de enero de 2016
lunes, 28 de diciembre de 2015
Tristeza en una tarde de lluvia
La vida te envuelve y te destapa. Llega
un día y simplemente se marcha justo antes de que abras los ojos una
mañana más. La vida es ruin y mezquina, te quiere mas nunca lo dice porque si
lo hiciera te estaría prometiendo una eternidad que no puede
cumplir.
Es una pasajera de muchos trenes que
nunca paran, debes saltar si deseas conocerla...y somos tantos los
que nos quedamos en el andén de la estación observándola con miedo
porque luce tan misteriosa, porque tiene esa luz que ciega y enamora,
porque sonríe y el corazón se muere. Solo hay temor a no ser lo
suficiente para esa hermosa mujer. Nos quedamos siendo espectadores
de nuestra propia función y vemos como nos buscan por todo el
escenario gritando nuestros nombres esperando a que salgamos a
enfrentar nuestros temores.
A mi alrededor llueve de mil formas que
nadie se atrevería jamás a contar; llueve en las aceras, en los
tejados, en el océano...llueve en los ojos de las personas, en el
interior de las casas, en los pasillos de un instituto. Cuando llueve
tratamos de escondernos bajo las cornisas de los altos edificios
esquivando las famosas goteras de las esquinas y es una metáfora tan
simple...me recuerda a una niña escondiéndose bajo las sábanas
rosas de su cama esperando a que tormenta de la boca de sus padres
cese.
La lluvia es la más grande de las
tristezas, el cielo llora.
Blue. @ElDiarioDeBlue
domingo, 27 de diciembre de 2015
Ana estoy a tus pies - Anorexia
*[La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo. La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo lo vea distorsionado aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.]*
Ana era su mejor amiga. Ana era tóxica. Y ella lo sabía pero estaba tan encandilada con su aparente hermosura que dejó que Ana, la consumiera.
Si ella le decía "Mírate, debes dejar de comer tanto chocolate." Ella casi por inercia, como si su vida dependiera de ello, dejaba de comerlo.
Poco a poco las ideas de Ana ocupaban espacio en su mente, expandiéndose, haciéndose más peligrosas por cada bocadillo tirado a la basura.
Un día, junto al espejo estaban ella y Ana...se preguntaba porque no podía ser así de bonita, porque llevando el mismo vestido, Ana lo lucía con más gracia.
Su mirada cayó a sus pies, de repente sintió una mano posarse en sus hombros.
Era Ana que la llamaba.
"—Confía en mi, haré de ti maravillas, serás justo como yo. Como tanto deseas ser, querida."
Sonriendo tomó su mano y se dirigieron al baño.
No sabe cuando la conoció ni como ocurrió pero se dio cuenta que haría cualquier cosa que Ana le pidiese porque estaba a sus pies.
-O-
Ella está asustada, no, aterrorizada. Malditos números.
Ana continúa con su preciosa figura y cada vez que la mira desea con más ansias ser como ella.
Está desolada...la gente murmura a sus espaldas, sabe que la critican y Ana no ayuda "¿Lo ves? No deberías haber desayunado ese vaso de leche, te ves terrible."
Tenía otras amigas pero últimamente la única que permanece constante a su lado es Ana.
Hace unas noches la incitó a conocer a otra chica, su nombre era ¿Mia?
No llegó a hacerlo, solo la vio parada frente a ella con sus definidos pómulos y con esas delicadas manos de largos dedos. No quería conocer a nadie más, no por el momento...suficiente con Ana y su insatisfacción.
-O-
"—¡Basta! ¡Sal de mi mente!" Ella gritaba sujetando con fuerza su cabeza y en un movimiento brusco, lanzó el peine al espejo, rompiéndolo en mil pedazos.
"—¿Qué me has hecho?" Lloraba, trataba de abrazarse a si misma para dejar de sentir ese frío infernal, pero su cuerpo ya no le daba el calor que ella, en esos momentos, tanto necesitaba.
Ana se sentó junto a ella y la miró con burla y lástima "—Yo no he hecho nada, querías ser como yo. Alégrate, lo has conseguido. Yo era el monstruo y tú la cegada por un concepto equivocado de belleza. No mentí, yo no te pedí que me siguieras...tu querías sentir tus huesos bajo una fina capa de piel.
Me idealizaste y me fijaste como objetivo final, tu meta.
Por fin la venda a caído de tus ojos y puedes ver con claridad el resultado del sacrificio tan grande que hiciste. Enhorabuena, querida."
Ana se esfumó, como si nunca hubiera existido, dejándola con ese aspecto demacrado...sola...como siempre estuvo desde que ella decidió pasarse por su vida.
-O-
Anorexia, no Ana, anorexia...eso le había dicho el psicólogo.
Su gran amiga era casi imparable, casi. Iba a demostrar que era más fuerte, que podía vencer a Ana.
Pero a veces...ella rozaba su vientre y por un segundo lo volvía a sentir gigante y recordaba que Ana y ella fueron amigas por tanto tiempo que perdió la cuenta...
Quiere tenerla, una última vez, situada en el reflejo del espejo para poder decirle, "—Ana, perdiste. Ahora quien cae eres tú y justo a mis pies".
Ana era su mejor amiga. Ana era tóxica. Y ella lo sabía pero estaba tan encandilada con su aparente hermosura que dejó que Ana, la consumiera.
Si ella le decía "Mírate, debes dejar de comer tanto chocolate." Ella casi por inercia, como si su vida dependiera de ello, dejaba de comerlo.
Poco a poco las ideas de Ana ocupaban espacio en su mente, expandiéndose, haciéndose más peligrosas por cada bocadillo tirado a la basura.
Un día, junto al espejo estaban ella y Ana...se preguntaba porque no podía ser así de bonita, porque llevando el mismo vestido, Ana lo lucía con más gracia.
Su mirada cayó a sus pies, de repente sintió una mano posarse en sus hombros.
Era Ana que la llamaba.
"—Confía en mi, haré de ti maravillas, serás justo como yo. Como tanto deseas ser, querida."
Sonriendo tomó su mano y se dirigieron al baño.
No sabe cuando la conoció ni como ocurrió pero se dio cuenta que haría cualquier cosa que Ana le pidiese porque estaba a sus pies.
-O-
Ella está asustada, no, aterrorizada. Malditos números.
Ana continúa con su preciosa figura y cada vez que la mira desea con más ansias ser como ella.
Está desolada...la gente murmura a sus espaldas, sabe que la critican y Ana no ayuda "¿Lo ves? No deberías haber desayunado ese vaso de leche, te ves terrible."
Tenía otras amigas pero últimamente la única que permanece constante a su lado es Ana.
Hace unas noches la incitó a conocer a otra chica, su nombre era ¿Mia?
No llegó a hacerlo, solo la vio parada frente a ella con sus definidos pómulos y con esas delicadas manos de largos dedos. No quería conocer a nadie más, no por el momento...suficiente con Ana y su insatisfacción.
-O-
"—¡Basta! ¡Sal de mi mente!" Ella gritaba sujetando con fuerza su cabeza y en un movimiento brusco, lanzó el peine al espejo, rompiéndolo en mil pedazos.
"—¿Qué me has hecho?" Lloraba, trataba de abrazarse a si misma para dejar de sentir ese frío infernal, pero su cuerpo ya no le daba el calor que ella, en esos momentos, tanto necesitaba.
Ana se sentó junto a ella y la miró con burla y lástima "—Yo no he hecho nada, querías ser como yo. Alégrate, lo has conseguido. Yo era el monstruo y tú la cegada por un concepto equivocado de belleza. No mentí, yo no te pedí que me siguieras...tu querías sentir tus huesos bajo una fina capa de piel.
Me idealizaste y me fijaste como objetivo final, tu meta.
Por fin la venda a caído de tus ojos y puedes ver con claridad el resultado del sacrificio tan grande que hiciste. Enhorabuena, querida."
Ana se esfumó, como si nunca hubiera existido, dejándola con ese aspecto demacrado...sola...como siempre estuvo desde que ella decidió pasarse por su vida.
-O-
Anorexia, no Ana, anorexia...eso le había dicho el psicólogo.
Su gran amiga era casi imparable, casi. Iba a demostrar que era más fuerte, que podía vencer a Ana.
Pero a veces...ella rozaba su vientre y por un segundo lo volvía a sentir gigante y recordaba que Ana y ella fueron amigas por tanto tiempo que perdió la cuenta...
Quiere tenerla, una última vez, situada en el reflejo del espejo para poder decirle, "—Ana, perdiste. Ahora quien cae eres tú y justo a mis pies".
Blue. @ElDiarioDeBlue
jueves, 17 de diciembre de 2015
Delirios
Contemplé la posibilidad de obviar el sentimiento. Traté de hacer callar a los demonios de las jaulas...pero aunque estén encerrados sus risas son cuchillos afilados rasgando hebras de hilo. No miré nunca atrás y nunca importó porque mis ojos no necesitaban observarte para tenerte presente ni escucharte para saber que dirías sin embargo yo necesitaba tu tacto, mi piel reclamaba tus caricias mas tú...siempre lejos.
Y los inviernos cada vez se hacen más fríos y ¿sabes algo? Antes los amaba como quizás te amaba a ti porque ya no sé si lo hago...es complicado y peligroso acercar mi frágil y descosida alma a tus brazos rotos de cristal.
Acabamos corrompidos, tú eras mi veneno dulce al paladar que ansiaba probar en cada instante
Y los inviernos cada vez se hacen más fríos y ¿sabes algo? Antes los amaba como quizás te amaba a ti porque ya no sé si lo hago...es complicado y peligroso acercar mi frágil y descosida alma a tus brazos rotos de cristal.
Acabamos corrompidos, tú eras mi veneno dulce al paladar que ansiaba probar en cada instante
Y se obviaron los segundos y una vez muertos respiramos.
Blue. @ElDiarioDeBlue
Nací
Nací en una madrugada de Julio. Con el calor de los vientos del sur en mi nuca, erizando mi piel. Nací con la molesta arena pegada en la palma de las manos y el sabor salado en mis labios. Nací cuando la tormenta estaba por comenzar, nací justo en el ojo del huracán.
Nací cuando debía quedarme atrás a esperar por los inviernos que tanto amo pero decidí desobedecer, retar al destino y caer en brazos del verano.
Nací en un desierto lleno de esas plantas altas y con afilados pinchos, cactus. Nací un año del siglo pasado pero siempre me pregunto si vivir es lo que realmente hago o solo respiro el oxígeno de esta atmósfera que se contamina con nuestros malos humos.
Nací bajo el amparo de Cáncer, con la luz de la luna dándole un color pálido a mi cuerpo. Nací con esas ideas estúpidas de querer incondicionalmente a pesar de las cicatrices, nací siendo una débil humana en busca de fortaleza.
Nací un día que no tiene importancia, un número que algunos recuerdan cuando dan las doce y que otros olvidan entre vodka y whisky.
Nací y aquí estoy, buscando el camino correcto por donde pueda perderme más fácilmente, contando los minutos para encontrarte desconocido, mirando al cielo nocturno esperando inspiración.
Nací y después de tantos años sigo sin saber quién soy.
Nací cuando debía quedarme atrás a esperar por los inviernos que tanto amo pero decidí desobedecer, retar al destino y caer en brazos del verano.
Nací en un desierto lleno de esas plantas altas y con afilados pinchos, cactus. Nací un año del siglo pasado pero siempre me pregunto si vivir es lo que realmente hago o solo respiro el oxígeno de esta atmósfera que se contamina con nuestros malos humos.
Nací bajo el amparo de Cáncer, con la luz de la luna dándole un color pálido a mi cuerpo. Nací con esas ideas estúpidas de querer incondicionalmente a pesar de las cicatrices, nací siendo una débil humana en busca de fortaleza.
Nací un día que no tiene importancia, un número que algunos recuerdan cuando dan las doce y que otros olvidan entre vodka y whisky.
Nací y aquí estoy, buscando el camino correcto por donde pueda perderme más fácilmente, contando los minutos para encontrarte desconocido, mirando al cielo nocturno esperando inspiración.
Nací y después de tantos años sigo sin saber quién soy.
Blue. @ElDiarioDeBlue
Morfina
Debería quizás no dedicarte ni un minuto de mi tiempo. Debería dejar de tomar a tu recuerdo como la morfina para aliviar el dolor de corazón roto...pero nunca cura, nunca sana porque siempre consigues descoser los puntos, dejarlo abierto sobre la mesa de disección, analizando el foco de dolor y pulsando, fuerte y lento. Pulsando con cada pulsación, compás de una canción macabra. Y cuando decides aparecer por fin tus únicas palabras son reproches, y entonces me hundo en el mismo pozo que lleva tu nombre. Sin grito, sin eco, solo silencio.
Blue. @ElDiarioDeBlue
Blue. @ElDiarioDeBlue
domingo, 25 de octubre de 2015
Voz invisible
Viene una voz invisible bailando desde el horizonte. Roza, suave, las cumbsres del mundo. Peina despacio las nubes. Juega a inventar nuevas formas, a teñir el cielo de distintos colores...una vez, cuando estaba triste, creo a la lluvia. Cuán hermosa y sombría era.
Después tomó el naranja del otoño e inventó el atardecer. Cálido, lento, exquisito.
Voz errante sin rumbo fijo, plagiadora de los sueños todavía vivos. Cándida, oh, tan ilusa...
Ésta vida no es para ti. Demasiado corrompida, demasiado corta, con eternidades ensombrecidas por mentiras.
La luz simple de tus pupilas, que yo siempre imagino azules, estremece mi cuerpo. Ese olor a agua salina, mar que nunca termina.
Vas y vienes voz. Siempre bailando a mi alrededor.
Voz errante sin rumbo fijo, plagiadora de los sueños todavía vivos. Cándida, oh, tan ilusa...
Ésta vida no es para ti. Demasiado corrompida, demasiado corta, con eternidades ensombrecidas por mentiras.
La luz simple de tus pupilas, que yo siempre imagino azules, estremece mi cuerpo. Ese olor a agua salina, mar que nunca termina.
Vas y vienes voz. Siempre bailando a mi alrededor.
Blue. @ElDiarioDeBlue
Princesas
Vives sumergida en tu fuego, en tu hielo.
En la burbuja invisible que te envuelve.
En el lugar donde deberías estar, pero no estás.
Respiras el humo de la oruga de Alicia,
sueles comer la manzana envenenada de Blanca,
duermes en la misma cama que durmió Aurora.
Y te rompes,
te rompes como el zapato de cristal...
Y lloras,
porque el corazón te duele.
Te peinas con ese pequeño tridente
los finos hilos del destino.
Y sueñas con ser princesa,
princesa de un cuento invisible.
Blue. @ElDiarioDeBlue
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







