sábado, 11 de julio de 2015

Mi adolecencia será...

Los años de mi adolescencia serán los difíciles,
los que hagan daño con solo ser recordados,
los enmarcados en dolor.

Serán los que pesen y se caractericen por soledad.
La melodía de fondo en las noches tristes,
eso serán.
Un vacío irreparable.
La viva imagen del tiempo perdido.
Mil sonrisas falsas por una de verdad.
Años de espera.
Angustia del alma.
Un yo quebrado. Roto e invisible.
El eje circunstancial del futuro innombrable.
Mis pesadillas a las tres de la mañana.
Tus llantos en la habitación de al lado.
Mis ganas de abrazarte.
El orgullo que te alejó.
Mi corazón fusilado.
Tu alma mutilada.
Alcohol mezclado con pequeñas gotas de melancolía.
Un poseído por la poesía.
El mar que rabia,
la tormenta que grita,
la lluvia que llora.
Una llave que se perdió entre miradas.
Unas sábanas arrancadas.
Un sofá que tiene compañía esta noche.
Unas teclas de piano.
Esa caja donde las guardo.
Tú.
Yo.
El llanto de fondo.
Los puzzles con una pieza perdida.
La bombilla que tintinea.
Lo disfuncional.
El abrazo a la soledad.

Al terminar el día volveré a visitar mi tumba,
llevaré amapolas y una rosa roja.
Lloraré la perdida y sin mirar atrás...
diré adiós.
Pronunciando mi panegírico.
''Los años de mi juventud
fueron la pala que cavó el nicho
donde yace el cuerpo de la niña
que un día la adolescencia mató.''

Blue. @ElDiarioDeBlue




Mi mejor amiga pasajera

Y parece no darse que cuenta que ya no queda nada. Ya no hay planes, ni salidas, ni risas...
Nunca nos alejamos, nunca lo suficiente como para decir adiós, esperamos que el muelle se estire hasta llegar al punto máximo donde nos arrastra al punto de partida, chocando.
El barco se hunde y nosotras nos peleamos por el último salvavidas cuando antes...antes todo era tan diferente.
Y no te mentiré, me sentí utilizada para después ser olvidada. Como la muñeca favorita de una niña que al llegar reyes es sustituida por una más guapa, más bonita, más nueva.
Me cansé de dar siempre los primeros pasos, de ser la que diga "perdón", la que sienta a la culpa correr por sus venas pasando lentamente por su corazón, haciendo que deje de latir cada segundo.
Me harte de derramar lágrimas por cosas dadas por perdidas.
Quizás era cierto eso que decían nunca fuimos complementarias, solo apoyos que cayeron juntos. Solo una mano sosteniendo a otra, intercambiando los papeles de vez en cuando, buscando ese amor que faltaba.
Ahora sé. Di demasiado cuando significaba tan poco para ti, ahora sé que los tiempos cambiaron.
Fue una buena etapa, sin embargo, pasajera...

Blue. @ElDiarioDeBlue




Batalla campal

Esto es una batalla campal donde nunca hay ganador solo guerreros con cicatrices profundas.
Esto es la guerra entre hermanos, manchamos nuestras manos con sangre inocente.
Esto es un suicidio, el anonimato, una bomba a punto de estallar.
Esto somos tú y yo peleando, hiriendo con palabras, amordazando con amenazas. Sin importar la herida, con carencias en el amor, buscando el petróleo carmesí.


Esto es la batalla campal donde siempre acabamos heridos los dos.

Blue. @ElDiarioDeBlue 

Excusas, palabras y un arma.

Excusas, eso era lo que su boca predicaba a cada hora.
Palabras que se pudrían entre montañas de melancolía.
Tu recuerdo, aislado, evitando ser tocado por manos extrañas.
Yo, olvidada por tu alma, desterrada de vida, evadiendo al corazón que carga la pistola.
Con la que un día sin más disparaste haciendo diana.

Blue. @ElDiarioDeBlue


Supongo...

Supongo que yo escojí el fácil, en el que el dolor solo aparecía en las pesadillas o...en el último suspiro.
Supongo que la carta no fue lo suficientemente larga para toda una vida.
Supongo que me equivoqué de nuevo.
...
El bote hace eco en el cuarto y se supone, que las pastillas tendrían que haber caído con él.
Los pedazos de metal afilado salpican la superficie de la bañera con ese carmesí intenso.
El alcohol no parece tan fuerte en este trago.
...
Supongo que preferí abandonar la partida.
...
Pero la depresión no llega en ese instante, no, vuelve a parecer cuando tu tendrías que estar desaparecida y en tan solo un segundo fracasas.
Te hundes en el mismo pozo salvo que ahora te ves a ti misma, como si fuera un espejo, cayendo.
Las vendas nunca fueron suficiente y tratas de levantarte pero caes al suelo, que ironía...
Llegan y te mirar, y tratan de sujetarte pero tu te apartas, no quieres que te toquen.
Y gritas o lloras, ni si quiera lo sabes.
No puedes mirar esos ojos en los que solo se refleja la pena, la lástima, la decepción...
No tendrías que estar aquí pero llegaron a tiempo.
Te salvaron y no querías ser salvada.
...
Fracasé y ya no queda valor...ni para irme de aquí.

Blue. @ElDiarioDeBlue

Monstruos que sangran.

Siento que todo se perdió, que la sombra ganó al ser y lo transformó en un cazador de almas.
Siento que no debería sentir y a la vez, no siento.
Nos convertimos en lo que siempre fuimos, aunque "cambiemos" o nos impongan reglas. Monstruos fuimos, monstruos somos y monstruos seremos hasta que de nuestros labios se escape el último suspiro.
Alimentamos a las pesadillas que duermen bajo nuestra cama y a veces, se esconden en los armarios secuestrando a nuestras esperanzas.
Monstruos que llorar porque sienten, por lo perdido, porque no siempre fuimos así...el mundo nos absorbió haciéndonos sus esclavos.
Monstruos que aman, monstruos que sangran.

Blue. @ElDiarioDeBlue 


Hijos de Luna

Podría haber dicho aquello que necesitaba decir o eso que ellos querían escuchar, ser egoísta o dejar que pudieran dormir por las noches. Supongo que elegí la segunda opción.

Mi madre era el timón de este barco que ahora va a la deriva.

Recuerdo que siempre regañaba a Luke por cambiar tanto de novia aunque al final terminaba sentándose con él en el sofá y mientras le acariciaba el pelo le decía: "Algún día dejarás de dar tumbos y encontrarás a la chica. ¿Sabes? Esa con la que querrás pasar todos los años de tu vida." Luke tan solo rodaba los ojos pero supongo que mamá no estaba tan equivocada, no cuando él ahora está allí sentado abrazando a esa chica con la que lleva más de tres meses...y creo que no va a querer soltarla por mucho tiempo.

También está Amanda, su pequeña y dulce Amanda. La mandaba a dormir temprano todas las noches aludiendo a que al día siguiente tenía que ir al colegio pero yo sabía que eso no era cierto, lo que ella quería era poder despertarla cada mañana y charlar, podían pasar horas hablando y no percatarse que el minutero seguía corriendo.

Y luego estaba yo...y su forma de tratar de que amara la vida. Ella me llamaba la llama que siempre está encendida, la vela que nunca se apaga pero queda consumida...esta noche más que nunca me siento agotada y creo que las lágrimas extinguieron el fuego de mi pecho que mamá tanto amaba...

Blue. @ElDiarioDeBlue


viernes, 3 de julio de 2015

Red Dress 2ª- Back To Me


---O---
''Hey, ¿no es muy grande la chaqueta que llevas Olivia?''
La joven se dio la vuelta con rapidez al escuchar su nombre y mientras se aferraba a la prenda gigantesca, respondió un simple "Sí, lo es."
Transcurrieron alrededor de tres meses desde su encuentro con el dueño de esa chaqueta. Había escapado como una cobarde en el momento que tuvo oportunidad, llevándose consigo, sin querer, la chaqueta del hombre.
En realidad, no tenía intención de devolverla, es más, cada vez que se sentía sola o abrumada por la tristeza se la ponía y recordaba las palabras de aquel desconocido tan curioso que la había desarmado por completo.
¿Quién era? No lo sabía pero la imagen de sus ojos escrutando su alma la desvelaban más de una noche.
Mentiría si no dijera que se había paseado por la entrada del gran edificio donde tuvo lugar el inesperado encuentro, mentiría.
Anhelaba y a la vez tenía pavor de volverse a encontrar con esa sonrisa amable. Sabía que muy en el fondo ese hombre la conocía, incluso, mejor que ella misma. Con tan solo unas miradas y palabras intercambiadas...
Tras salir del apartamento que compartía con su mejor amiga Mia, se puso rumbo a el despacho de su padre.
La joven de nombre Olivia, tenía una belleza...común y a la vez peculiar. Ojos color avellana, piel pálida con algunos lunares (seis le había contando su hermoso desconocido), cabello largo y oscuro, labios rosados y pequeños. Todo bastante típico para una chica europea, sin embargo lo exótico, lo que ese joven extraño había podido percibir, eran todas las emociones que transmitía con solo sonreír o pestañear.
Esa era su verdadera belleza, de la que pocos podían disfrutar.
Una vez llegó al edificio donde estaba el buffet de abogados al que pertenecía su padre, entró. Saludando brevemente a algunos empleados se dirigió a el ascensor y una vez dentro marcó el 9.
Lo que ella no se podía imaginar era la sorpresa que la esperaba arriba.
Al llegar a la planta espero hasta que la secretaria de su padre le permitiera entrar. Cuando abrió esa puerta la tensión era palpable en el ambiente, había un hombre de espaldas a ella mirando por el gran ventanal, tenía las manos metidas en los bolsillos y movía con impaciencia el pie derecho. Por otra parte, su padre estaba sentado en el escritorio de pies cruzados mirando hacia el sujeto.
''¿Pápa?''Dijo ella con sumo cuidado. Casi inmediatamente el hombre que estaba mirando por la ventana se dio la vuelta y quedó tan petrificado como ella.
''Tú.'' Olivia creyó desfallecer en ese mismo instante y como si su alma se la estuviera llevando el diablo, salió corriendo tratando de escapar de algo que todavía no entendía. Mientras en el despacho, el joven de nombre Owen, no pudo hacer más que correr detrás de la chica del vestido rojo, de nuevo. ''¡Espera!''
Una vez en la calle miró a ambos lados y al no ver ningún taxi, continuó corriendo hasta el parque más próximo seguida muy de cerca por Owen.
Quizás fue un traspié, el destino o pura casualidad pero lo importante es que ocurrió, ella tropezó, ella esperaba dolor sin embargo, todo lo que recibió fueron unos cálidos brazos rodeando su menudo cuerpo.
Al abrir los ojos, ahí estaba, justo como lo recordaba con esa sonrisa amable y su traje...
''¿Esa es mi chaqueta?'' Murmuró sin despegar los ojos de ella. Olivia se sonrojó de tal manera que sus mejillas no tenían nada que envidiar al vestido que llevaba puesto. En un tenue susurro respondió ''Sí...''
Él la invitó a sentarse maravillado por su hermosura y ella se volvió a rehusar justo como la primera vez. Sabiendo que al final de todo diría que sí. Hablaron por horas aunque para ellos el tiempo corría demasiado rápido, dejaron de ser él o ella para llamarse por sus nombres, una y otra vez, deleitándose con cada sílaba. Casi desgastando a las sonrisas. Ya no eran unos desconocidos sin nombres...no, ya no.
''Desde el primer momento en el que te vi quise hacer algo.'' Habló Owen, mirándola con tanta intensidad que hizo que Olivia bajara la mirada.
''¿Qué?''
Un segundo después él le levantó delicadamente la barbilla haciendo que ella volviera a mirarlo y sin esperar más, la besó. La chaqueta que estaba entre ambos cayó al suelo sin esperar ser recogida, solo como un símbolo más. Un símbolo que hablaba sobre esperas y sorpresas, un símbolo que fue fabricado para que ambos se volvieran a encontrar.
Al separarse, sonrieron y con la mano que tenía en la mejilla de ella empezó a entrelazar los lunares de su rostro, formando constelaciones imaginarias. 
''Seis...un vestido rojo y esa mirada que me llama. Eres un misterio que quiero desvelar Olivia.''
''No creo que te sea difícil, siempre fui transparente para las miradas curiosas Owen.''
Y sin más, volvieron a unir sus labios.
----------------------------------------------------------------------
Segunda y última parte de Red Dress, espero que os guste. :)
¡Votad y comentad!
Blue. @El DiarioDeBlue